Fotografía



FOTOGRAFÍA 
EL BELÉN - PELILEO
La fotografía es la técnica de captar imágenes permanentes con una cámara, por medio de la acción fotoquímica de la luz o de otras formas de energía radiante.

Llamamos fotografía al proceso de capturar imágenes mediante algún dispositivo tecnológico sensible a la luz, que se basa en el principio de la cámara oscura.

El sistema original de fotografía que se mantuvo hasta hace algunos años actuaba con películas sensibles con el propósito de almacenar la imagen capturada para luego imprimirla. Más recientemente, se utilizan sistemas digitales con sensores y memorias para tomar fotos de una forma más sencilla, rápida y con mejores resultados.

La fotografía también tiene un costado puramente artístico y estético, que entiende la captura de imágenes como la conservación de un instante único a partir de la combinación de diversos elementos como el encuadre, la composición, la iluminación y otros. Incluso, con la incorporación de la fotografía digital, ha nacido una nueva era en la producción  de imágenes, que no sólo permite métodos más sofisticados de captura, sino también amplias posibilidades de edición y perfeccionamiento una vez almacenada la foto. 

TIPS PARA UNA BUENA FOTOGRAFÍA. 

Paso N°1: Ilumina

El arte de fotografiar consiste en cazar la luz, así que el primer paso para tomar una buena fotografía es controlar la luz que habrá en ella. ¿Qué parámetros acerca de la iluminación debes tener en cuenta?
¿Natural o Artificial?
La luz natural es aquella que proviene del sol (sea directa o indirectamente) mientras que la artificial proviene de cualquier otro tipo de foco de luz. La principal diferencia entre una y otra es que la artificial puede ser completamente controlada por el fotógrafo mientras que la natural es más difícil de controlar y se debe hacer mediante, por ejemplo, diferentes tipos de reflectores. Cabe apuntar que no hace falta escoger entre un tipo de luz u otro ya que ambos pueden complementarse.
¿Luz con color?
Las dominantes de color pueden ayudar a que tu foto transmita lo que tú quieras. Puedes utilizar el balance de blancos de manera creativa para conseguir el mismo efecto, pero también puedes servirte de filtros y geles de colores para que la luz que llegue al sujeto sea de un color determinado.
¿En qué dirección?
Hay varias direcciones a las que enfocar la luz que son bastante típicas:
Luz Frontal. Aquella luz que incide frontal-mente en el sujeto. Tiene como característica que elimina las texturas del sujeto. Por esta razón, esta luz produce aplanamiento en la imagen pues se empobrecen los volúmenes.
Luz Lateral. Es la luz que queda situada a un lado del sujeto. El hecho de iluminar solo por un lado los volúmenes del sujeto hace que se generen sombras que potencien las texturas y volúmenes.
Contraluz. La conseguirás situando el punto de luz detrás del sujeto. Lo primero que se consigue cuando se hace una fotografía a contraluz es que el sujeto se convierta en una silueta. Esto tiene infinidad de posibilidades a nivel creativo. Por ejemplo: el ojo humano puede reconocer rápidamente a qué pertenece esa silueta o puede interpretarla como algo totalmente alejado de la realidad. A tu criterio está decidir cómo usar el contraluz.
Luz Cenital. Se trata de una luz situada justo encima del sujeto. Produce sombras sobre el mismo sujeto que pueden no ser muy estéticas. Por otro lado, genera un efecto muy teatral.
Luz Nadir. Al contrario que la luz cenital, la luz nadir se consigue situando el punto de luz justo debajo del sujeto. Esta es la luz más extraña de ver en una fotografía, es la que menos se utiliza pues sus resultados son muy poco naturales: las sombras que se generan en los sujetos no se encuentran en la naturaleza. De todas formas, y como ya hemos comentado, en tu criterio como fotógrafo debes decidir si te interesa usar esta luz para fines más o menos creativos.

Un consejo: si quieres aprovechar la luz natural, no dejes que sea la posición del sol la que mande sobre la iluminación de tu fotografía. Mueve al sujeto, hazlo girar, ponlo en la sombra... cualquier cosa que se te ocurra es válida para conseguir tus fotografías. ¡Experimenta!

Difusores, ¿sí o no?
¿Qué vas a querer para tu fotografía: una luz dura o una luz suave?
Luz dura. Genera altos contrastes en el sujeto y unas sombras muy marcadas. En términos generales, las sombras de las fotografías deben controlarse muy bien para que no se pierda información en ellas. Pero hay veces en las que, sea por la razón que sea, puede interesarte generar sombras: para potenciar el volumen del sujeto, para que te ayuden en la composición, para crear efectos dramáticos...
Luz suave. El sujeto se ilumina más homogéneamente de manera que se eliminan o se reducen mucho las sombras, creando así sensación de suavidad. Conseguir una luz suave es más difícil que conseguir una luz dura. Para ello deberás contar con la ayuda de difusores. Tienes varias opciones: conseguir un difusor para tu flash, construir tu propio  softbox o, incluso, rebotar la luz del flash en el difusor más grande y popular: el techo.
Paso Nº2: Dispara

En realidad, el "disparo" es el último momento de este segundo paso. Antes de apretar el disparador, debes ser consciente de lo que vas a fotografiar:


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